Urgen recursos para proteger a las víctimas de violencia
- La ganadora de la presea Xochiquetzalli 2024 pidió acciones contundentes que garanticen vida digna, de paz y oportunidades a las morelenses.
- Demandó a los legisladores trabajar con perspectiva de género, vigilar los protocolos de investigación y erradicar la impunidad.
- El acceso al aborto es fundamental para la protección de todos los derechos de las mujeres expresó en la tribuna del Legislativo.
“Hoy las mujeres, niñas y adolescentes de Morelos necesitamos más que palabras, necesitamos acciones contundentes que garanticen nuestro derecho a una vida digna, libre de violencia y plena de oportunidades”, demandó Ixlol Preciado Bahena, feminista y activista por una vida sin violencia para ellas al recibir del Congreso de Morelos la Presea Xochiquetzalli 2024 por su labor a favor de los derechos y la igualdad de género.
Ixlol, con su pañoleta verde en la muñeca derecha, usó la tribuna del Legislativo para aclarar a diputadas y diputados: “En un estado donde los índices de violencia de género siguen siendo alarmantes, donde los feminicidios nos arrebatan vidas y los derechos de las mujeres aún enfrentan obstáculos, el llamado es claro, legislen con perspectiva de género, con sensibilidad y con la responsabilidad histórica que su cargo les confiere”.
Exigió asegurar recursos suficientes y eficaces para los refugios de las mujeres víctimas de violencia y para las instituciones responsables de prevenir, atender, sancionar y erradicar esos delitos. “Es inaceptable que la falta de presupuesto ponga en riesgo la vida de quienes necesitan protección”.
También les pidió vigilar la implementación de protocolos de investigación de los delitos con perspectiva de género, erradicar la impunidad y garantizar que ningún caso quede en el olvido. “Las mujeres de Morelos, merecemos justicia real”, subrayó.
Demandó leyes que fomenten la igualdad laboral, la equidad salarial y el acceso a programas de apoyo para mujeres emprendedoras y trabajadoras; pues “empoderar económicamente a las mujeres es una herramienta importante para romper ciclos de violencia y discriminación”.
Asimismo, recomendó a la legislatura impulsar políticas públicas que integren programas educativos sobre derechos humanos, igualdad de género y prevención de la violencia para cambiar la mentalidad desde las escuelas hasta las comunidades.
La Alerta de Violencia de Género en Morelos, emitida hace ya casi una década, no debe ser solo un documento, sino una herramienta real de cambio que proteja a las mujeres y sancione a los agresores, consideró.
Recordó a los legisladores que las mujeres “no somos libres cuando no podemos tomar decisiones sobre lo que hacemos con nuestro cuerpo (y elevó el puño derecho para mostrar su pañoleta verde en apoyo a la legalización del aborto). No somos libres cuando no podemos tomar decisiones sobre lo que hacemos con nuestro futuro. El acceso al aborto es fundamental para la protección de estos derechos, así como para todos los demás derechos”.
“Recuerden que detrás de cada decisión y cada reforme (de los diputados) hay vidas que dependen se su sensibilidad y compromiso. La lucha por los derechos de las mujeres no debe estar sujeta a colores partidistas no agendas personales, es una causa que nos involucra a todas y todos”, señaló.
Los derechos de las mujeres no son moneda de cambio
“Aun cuando ha habido avances a pasos agigantados, la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres no ha terminado, seguimos enfrentando reacciones violentas y oposición”, dijo y aseguró que por ello el trabajo de las activistas “es crucial, porque establece los límites y se mantiene firme en materia de derechos de las mujeres”.
Advirtió que esos derechos de ellas “no pueden servir de moneda de cambio, los derechos de las mujeres no son negociables… son fundamentales para el desarrollo y la paz y seguridad del estado”.
Una violencia que penetra a toda la sociedad
Habló de casos de mujeres que sufren violencia física durante toda su vida, de las que son obligadas a prostituirse y no denuncian, ni siquiera hablan de esos temas; de las que sufren violencia económica patrimonial; violencia comunitaria que las magina a ellas y a sus familias de la participación social.
Ixlol también habló de su caso como sobreviviente de violencia machista en una etapa lejana de su pasado en la que “me cuesta pensar que esa era yo”, expuso que salió adelante gracias al amor profundo por su hijo y a sus hermanas. Y subrayó “la violencia la podemos vivir todas: las que no tienen estudios, las que tienen doctorado, las de las comunidades rurales, de grandes ciudades, porque no es algo exclusivo de un tipo de mujer. Es más, los agresores también son diversos y no son enfermos, son sujetos comunes que en muchas áreas aparentan funcionar bien, pero todas sus frustraciones y agresiones las dirigen a una mujer que tienen cercana porque las saben vulnerables”.
Recordó a las víctimas de círculos de violencia “que se pueden salir, que no están solas y que las mujeres juntas tiramos y movemos barreras, nos damos cariño, comprensión, y que juntas somos mucho más fuertes”.
Aseguró que su lucha, como la de otras muchas mujeres, es por que terminen los feminicidios, porque las desaparecidas vuelvan a casa sanas y salvas; por las niñas abusadas, lastimadas y no han podido conocer un mundo diferente al del dolor; por las adolescentes que quieren buscar sus sueños. Invitó a las mujeres a reconocer la fuerza que llevan dentro, “a las mujeres resilientes que están aquí, a las que nos precedieron y a las que vendrán”. Les agradeció por ser ejemplo de valentía, inspiración y esperanza: “porque una mujer resiliente no solo busca ser fuerte: busca ser auténtica, con todas sus luces y sombras; busca ser libre y plena en el ejercicio de sus derechos y también trabaja para que otras mujeres, niñas y adolescentes gocen de lo mismo”.
La responsabilidad siempre será del agresor
“También hoy quiero decirlo fuerte, si no hubiera agresores, las mujeres no tendríamos que ser sobrevivientes, ni resilientes. Ante la violencia, las víctimas jamás tendremos la responsabilidad de lo que un agresor haga. La responsabilidad solo es de quien ejerce la violencia”, afirmó.
La violencia contra las mujeres, continúo Ixlol Preciado, atraviesa el tejido social: los sistemas de procuración y de administración de justicia, la forma en que entendemos el mundo y las relaciones entre los seres humanos en los momentos de paz o en los conflictos.
“En Morelos el feminicidio constituye un asunto de suma importancia que exige una respuesta inmediata tanto de la sociedad como del Estado. La protección y el apoyo que se debe dar a las mujeres es un reflejo del compromiso de las autoridades con la justicia y el respeto a los derechos humanos”, señaló y llamó a fortalecer las políticas públicas y los mecanismos para prevenir, sancionar y erradicar contundentemente este delito.
Hace años el tema de la violencia contra las mujeres y las niñas era minimizado e invisibilizado, “sin embargo, jamás nos rendimos, seguimos en un camino sinuoso y complejo, exigiendo porque queremos la igualdad sustantiva y plena. No por nada estamos en la legislatura donde la paridad es una realidad, y esa realidad la construimos mujeres feministas convencidas de la igualdad en el ejercicio pleno de los derechos”, acotó.
“Queremos derechos y queremos tener el derecho a tener derechos, que es el derecho fundamental… Nos queremos vivas, nos queremos libres, nos queremos sin miedo”, concluyó.
Al recibir del Congres la Presea Xochiquetzalli, Ixlol Preciado Bahena advirtió que las mujeres morelenses requieren acciones más que palabras a favor de sus derechos y su acceso a una vida libre de violencias. Foto: Cortesía
