La escaló su nivel de violencia con 10 crímenes en los municipios de Cuernavaca, Temixco y Yautepec, el primero gobernado por el PAN y los otros dos por Morena. En una zona de , limítrofe con el Estado de México, la Policía municipal encontró siete cuerpos de hombres, amontonados en un paraje.

Todos estaban maniatados, tenían sellos de violencia, tortura y con impactos de bala; algunos tenían la cabeza cubierta con su propia camiseta.

Otros dos cuerpos de hombres sin vida fueron levantados por el Servicio Médico Forense durante la madrugada en la autopista México-Acapulco, a la altura del fraccionamiento Burgos del municipio de Temixco.